Sacando a los homies de la calle
Por Mousa Rebouh, Sep 11, 2003

Los reportajes diarios denigran a los jóvenes de algunas partes del área de la bahía y de otras partes del país — a menudo se les culpa del aumento del crimen y de los asesinatos. La Misión es el territorio en donde se reúnen algunos jóvenes latinos miembros de algunas pandillas, y es aquí donde HOMEY cobra importancia.

Henry Morales, un miembro de HOMEY, graduado del Real Alternatives Program (RAP) y estudiante de Administración de Justicia en el Colegio Comunitario de San Francisco, dice que trabaja con "jóvenes de la cuadra. Estamos trabajando para crear un nuevo movimiento desde la calle 14 hasta la calle 30 en la Misión".

HOMEY es una organización sin fines de lucro fundada hace seis años con el fin de fortalecer a los jóvenes, hombres y mujeres, a través de programas de prevención de la violencia. Los empleados de HOMEY atacan las causas de la violencia mediante la educación y los medios de comunicación, el desarrollo económico, grupos de apoyo y colaboración comunitaria.

Mediante el programa de medios de comunicación, los empleados y practicantes en asuntos comunitarios de HOMEY colaboran con el periódico "You Gotta Feel Me", una publicación bimensual.

Jay Miranda, de 17 años, un interno en educación y en medios de comunicación, cuyo padre fue asesinado en una balacera entre pandillas rivales, dice que el quiere "mostrarle a los jóvenes atrapados en la violencia que existen alternativas".

Una de estas alternativas es el desarrollo económico — algo que esta organización promueve a través de su programa "HOMEY Graphics", una empresa que fabrica y vende camisetas con imágenes culturales de serigrafía.

Morales dice: "Estamos creando esta fábrica de camisetas trabajando con jóvenes de esta área, del Centro de Guía Juvenil y de la Autoridad Juvenil. Trabajan con los empleados de HOMEY en el diseño y la producción. Después venden las camisetas en los eventos de las vecindades, en las tiendas, a los amigos y a sus familiares y se quedan con parte de las ganacias".

HOMEY trabaja con las escuelas John O’Connell High School y Everett Middle School para crear grupos de apoyo para los jóvenes con el fin de proveer un ambiente seguro en donde discutir y expresar lo que piensan acerca de diferentes asuntos.

En sus esfuerzos para construir comunidades más sanas, HOMEY colabora con varias organizaciones del área de la bahía y el país para hallar mejores estrategias para la prevencion de la violencia.

"Nuestro objetivo es crear líderes jóvenes capaces de operar HOMEY, personas que sean pruebas vivientes de que existen altenativas", dijo Pia Guerrero, de 31 años, co-directora de HOMEY.

La misión de HOMEY es difícil.
En un estudio llamado "Opciones para la Juventud", realizado el año pasado por la Fundación de Bienestar de California (CWF) en la Misión, el 53 por ciento de los entrevistados dijo que no tenían supervisión de un adulto entre 3 y 6 de la tarde en días de escuela (horas en las cuales los jovenes son más susceptibles de ser víctimas de la violencia).



Los principios guiadores de HOMEY para los jóvenes, tales como la autodeterminación y la afirmación cultural provienen de principios, valores y ceremonias indígenas.

HOMEY nació de un programa llamado Real Alternatives, y es patrocinando por otras organizaciones de la Misión con valores culturales similares; entre estas organizaciones están el Instituto Familiar de la Raza, Barrios Unidos, y el Centro para el Desarrollo de Mujeres Jóvenes.

La organización sigue creciendo. El CWF, que ve la violencia como un problema de salud pública, otorgó una subvención de $50,000 a HOMEY durante dos años. Ahora, HOMEY opera con una subvención de $130,0000 de CWF, Tides, y Fundaciones MS. Aunque no es un presupuesto de operación grande, es suficiente para la expansión de este grupo comunitario.

Este verano la organización se mudó de su pequeña oficina situada en las calles 25 y Potrero a un local grande en el 540 de la calle Barneveld.

Este movimiento refleja el compromiso de HOMEY en fomentar la unidad entre las pandillas principales de la Mision. "Nos da gusto el haber encontrado este local en un territorio neutral", dijo Julia Sabori, de 25 años, directora ejecutiva, agregando con una sonrisa: "HOMEY está tratando de romper fronteras".

Traducido por Mitchell Cowen Verter


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